The Wall

Tonight
I look at the wall
I built for so long
And wait patiently for someone to climb
And see what’s behind
I was waiting for you.
 
Tonight
I’ve been writing on the wall
Lame excuses and thoughts
For me to distrust
Anyone who can see my flaws
The way that he does.
 
[Chorus A]
 
Are you ready to look into my eyes?
Are you daring to uncover the lies?
‘Cause life can get messy some times
If I unlock this door, are you ready for the fire?
 
Tonight
I’m staring at the wall
It’s getting so damn high
Since the last time it fell down
When you walked it through.
 
Tonight
The pictures on the wall
Are shadows and ghosts
The secrets and songs
Are getting too old.
 
[Chorus B]
 
Are you ready to look into my eyes?
Are you daring to uncover the lies?
‘Cause life can get messy some times
If I unlock this door, are you willing to come by?
 
Sometimes
We all build a wall
To protect us from the world
So comfortable, so numb
Is this life after all?
 
Tonight
I’m tearing down the wall
It’s getting lonely inside this core
If I kiss you, would you correspond?
Am I human after all?
 
[Chorus C]
 
Are you ready for me to look into your eyes?
Are you daring to share our lies?
Life can get pretty some times
For you, I put my heart on fire.
 
Tonight
I’m writing a love song
I’ll singing it at the top of the wall
If you can hear me
Would you come along?
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Goodbye New York

I’ll pack a bit later
let me enjoy leaves as they fall
as Norah cries on the radio
while she sings a sad song
Manhattan will be waiting for me, I know
and this letters will remain on the floor
autumn will be here again, I know
but you… you won’t.
 
[Chorus A]
 
So goodbye New York
bye bye my love
old streets and new hopes
maybe one day you will know
that I miss you so
specially in the nights of snow
when you’re laying next to someone.
 
My tea’s getting colder
maybe I left a window open
so the wind will be my company
since the cat ran away last week
stories will be written, I know
and my name will be in some corridor
I’ll think of you in each airport
but you… you won’t think of me anymore.
 
[Chorus A]
 
So goodbye New York
bye bye my love
old streets and new hopes
maybe one day you will know
that I miss you so
specially in the nights of snow
when you’re laying next to someone.
 
[Chorus B]
 
So goodbye New York
bye bye to the ones I know
save a hug for my return
maybe we will laugh at this song
so everyone can actually know
that I still miss you so
specially in the nights of snow
even when I’m laying next to someone.
unknown

“Lights in Staten Island where I wrote this song”. Fotografía propia. 

Resaca

Se me asoma la resaca
restos de una noche extinta
marcas en mi piel que me anuncian
los vestigios del pudor.

Un camino por donde antes
las lágrimas hicieron trillo
se encuentra seco en la piel
muerto de sed.

Y el arrepentimiento llega
en un tren tardío
en la estación equivocada
y con un aire frío.

Porque no,
no se siente
no llega a mi alma
la paciencia
la redención;
no llega a mi alma
el último trago de whisky
el cigarro oscuro
se quema en el lienzo
de mi falta de consciencia
y el viento me trae
el recuerdo de su voz.

Se me asoma una jaqueca
en un domingo sin rostro
leo el destino en mis manos
mientras Blavatsky espera en el rincón.

Sentir el frío, el calor
sentir otras piernas en mi regazo
encadenar a la inocencia por un rato
simplemente no tengo pasado
jamás existió.

magritte-clairvoyant

“Clairvoyant” por René Magritte, 1936. 

 

Heroes – David Bowie

Había guardado esta canción para el día que sintiera lo mismo que sentí la primera vez que la escuché, siendo apenas un chiquillo curioso que traducía su letra. No pretendo adornar este espacio otro post lamentando la muerte de Bowie; él fue de esos pocos que trascendió en vida y se inmortalizó a sí mismo de muchas muertes. Incluso, le envidio por ello.

Hay varias canciones de Bowie, que podría decir que marcaron ideas e ideales, sueños de niño y sueños de adulto, pero que quizás todo ello se pueda resumir en una sola pieza, que con solo su intro, me logra despegar de la Tierra fugazmente. Y es que hubo ese tiempo donde corrí por las calles de mi ciudad de noche, donde me uní a mis amigos en lucha y llanto, donde la ebriedad no fue obstáculo para mantenerse de pie, donde el viento golpeaba mi cara con fuerza por ir gritando por fuera del auto, un tiempo donde aprendí que podía ser mi propio héroe, just for one day.

Viva está la libertad, las musas, el desacato de la razón por ratos, la euforia, la eterna juventud, la música, el arte, las ganas y el llanto. Gracias a Bowie y a todos aquellos que adornan nuestros momentos con lo que les inspiró a ellos, que todo eso se contagia y nos hace recordar que ni aún la muerte puede detenernos.

Lost in Paradise – Evanescence

Parte de esas cosas que se deben aprender en el camino, es a apreciar lo que se tiene, lo que se vive, todo aquello que brinde luz. Sin embargo, a veces nos aferramos a la tendencia de sufrir, de quedarnos en la esquina oscura, de perdernos en el paraíso. Hay sufrimientos que son inevitables, pero que también se puede aprender a dejarlos ir.

Un Nuevo Espacio

Como parte y continuidad de este blog que sin duda me ha dejado grandes experiencias, anécdotas y amigos, decidí proyectarlo de manera diferente a través de una red social. A partir de ahora, cuento también con el espacio Sonetos En Fuga en la red de Facebook, donde compartiré de una forma un tanto distinta, los escritos que publico por acá, agregándoles algunos pensamientos adicionales que expliquen -o confundan- un poco lo que intento decir. Asimismo, aprovecharé para externar algunos de mis gustos literarios de manera breve, en caso de que podamos compartir criterios y lecturas.

Aprovecho además, para agradecer a quienes me acompañan en este viaje tan exquisito en el que me he encausado, donde me he permitido aprender ampliamente de cada artista con el que me he topado en estos rumbos. Un abrazo sincero y fraternal a todas y todos.

Rodrigo. 

Home – Ella Eyre

Al final del día, a pesar de que las cosas no salgan como las planeamos o esperamos, nos debe quedar al menos la satisfacción de poder devolvernos a ese lugar, a esas personas o al menos a esa sensación que nos hace sentir donde realmente pertenecemos. Es bueno saber que siempre habrá un lugar, por más simbólico que parezca, donde la calma se encuentre, así sea momentánea, pero clarifica la mente, el alma y el cuerpo. Un descanso meritorio del mundo, de los otros, de lo que agobia y confunde. Es bueno saber que se puede tener algún lugar al que se pueda llamar hogar a fin de cuentas.

From a Closet in Norway (Oslo Blues) – You+Me

Es curioso como a veces las sensaciones, los sentimientos, las experiencias, pueden balancearse de un extremo a otro, de un color a otro, con la facilidad con la que vuelan las hojas libres con el viento. Una vez leí, escuché o quizás pensé -ya no recuerdo tan bien como lo solía hacer- que esas subidas y bajadas que enfrentamos los humanos, son las mejores señales de que estamos vivos y creo que es cierto. Lo importante al final del día, es cómo enfrentemos esos momentos, si huimos de ellos, nos escondemos o simplemente aprendemos a convivir y aprender lo que se pueda. Yo soy más de los que corre, a veces como si fuera por instinto animal, evidenciando mi sentido natural de supervivencia. Sin embargo, si dependiera un poco más de mis otros sentidos más ‘controlados’, optaría por dar tiempo, esperar y comprender que quizás aquello que se veía tan oscuro, de cerca no lo es; o que las ilusiones que nos mantenían esperanzados, al final son la propia daga que traza nuestro infortunio. Por ahora, seguiré intentando abrazar cada momento, para bien o para mal, quizás algún día me lleven a ser quien quiero ser, o simplemente quien deba ser.

Right Through You / Hand in My Pocket – Alanis Morissette

Junio del 95. En esta fecha se presentaba un de los álbumes más emblemáticos de la época: Jagged Little Pill, y en lo personal, uno de mis favoritos de todos los tiempos. Un disco lleno de sentimientos encontrados, muy sincero y en ciertos aspectos, hasta crudo; fascinante se vuelve el arte cuando es honesto y expone casi que arbitrariamente los sentimientos más resguardados. En esta ocasión me referiré a dos canciones en especial.

Right Trough You

Quien diga que alguna vez no ha quedado resentido por algo, probablemente o está mintiendo o no está viviendo. Las relaciones interpersonales no siempre llegan al final más cómodo y apropiado. Cuando se hace daño en una o ambas vías, se vuelve casi un acto heroico poder ver con claridad las intenciones y consecuencias de los hechos, sobre todo cuando exista un carácter dependentista de una o ambas partes, capaces de soportar hasta lo insoportable. ¿Qué tan dispuestos estamos a ver lo que queramos ver o en verdad a ver a través de quienes nos acompañan en la vida?

Hand in My Pocket

Cuando se es joven (manteniendo al margen toda la relatividad al respecto de lo que se considere juventud), se lucha mucho consigo mismo, intentando construir caminos que sean el híbrido perfecto entre lo utópico y lo necesario, observando como muchos abandonan tal faena por lo tediosa y árida que se torna. Cuando se ve alrededor y no se calza dentro de lo que se considera “éxito” en términos socialmente aceptados, esa construcción se vuelve aún más dura. Al final del día me preguntó si seremos capaces de soportar vernos al espejo y darnos cuenta que no tenemos más que una mano en el bolsillo, mientras la otra se dedica nada más a saludar a la vida. Hoy que me encuentro ante ese reflejo, puedo confesar que la mayoría de veces lo recibo con alegría y entusiasmo, pues presagia que el esfuerzo quizás me lleve a donde quiera llegar. Y a pesar de que no posea todo lo que los demás te digan que se requiere, sigo esperanzado y optimista de que mis manos están justamente, donde deben estar.

Life For Rent – Dido

Hay canciones que nos acompañan temporadas, mas hay otras que parecen seguir haciendo eco aún con los años. El caso de Life For Rent de la cantautora británica Dido, es una de esas melodías que siguen rebotando, sobre todo cuando se tiende a evaluar el presente de quienes somos, de lo que la vida misma se ha convertido y que tan protagonistas somos de ella. ¿Qué tanto nos pertenece nuestra propia vida? ¿Será que alguna vez fue nuestra? Justo cuando esas preguntas vienen y lo que se observa delante de nosotros está rodeado por neblinas que nosotros mismos creamos, es que me dan ganas de saltar y ver que hay detrás, más allá de lo que no se ve. Pero si temo fallar y eso me detiene a intentar, ¿Cómo podría decir que estoy vivo?