Luz de medianoche

Siento que se me acaba el tiempo
el tiempo se acaba y yo sigo quieto
quieto en la penumbra de un sueño
sueño que se disuelve en la rabia y el estruendo.

Siento que la vida es tan solo un momento
un momento de repeticiones galopantes al viento
viento que devuelve la raíz de hechos
hechos que violentan la paz de mis viejos.

Siento que no avanzo y que se me agota la fe
fe que abunda en la boca de mi madre mientras yo me muero de sed
sed que se alimenta de mis miedos y mis males
males que atormentan con duda discursos fundamentales.

Siento como la piel arde ante la zozobra
zozobra que silencia con los años mi derrota
derrota que recuerda la herida abierta
tan abierta como está la puerta de mi espalda rota.

Y, ¿qué si usted se vuelve citadino de este caudal de ruidos necios distraídos?

Y, ¿qué si usted se vuelve la burla ciega de los fallecidos?

La vida se sienta a ver como tejen las marmotas, como saca a pasear la política a sus mascotas.

Y, ¿qué si usted se sienta frente a frente, a este rostro que lleva marcadas las mentiras más corrientes?

Y, ¿qué si usted se olvida por un momento de mi nombre?, para abrazarnos vagabundos a la luz de media noche.

empty

“Empty”, Unknown author. 

Claraboyas

Intranquilidad
el silencio está ausente
lo ahuyentó mi palpitar
que resuena en las paredes
y se niega a callar.

Ansiedad
mis pies en desasosiego
un ahogo extranjero
mi tacto perdió el credo
ya no sé ni en quién pensar.

Voluntad
ahora pienso de más
no desnudo las palabras
ni me pongo de espaldas
la desconfianza envenena mi ingenuidad.

Impunidad
desaciertos restregados
por un rostro malformado
que sonríe por inercia
malintencionado yace mutilado.

Anoche terminé de alistar maletas, guardé un par de orgullos, mis libros, mis refugios. Me senté a esperar un rato en mi sofá, a observar la luna y a mis vecinos descansando sus fortunas; mi voz estaba lista para aullar. Tantas cosas que oprimir, las promesas que no cumplí, tengo mucho que perder y otro tanto que arriesgar, pero no puedo llamar vida a esta puta osadía, de sentarme a ver los números pasar.

Imagen sin título. Autor desconocido.

Imagen sin título. Autor desconocido.

El Camino (o el desdén de mí mismo)

Y es que me encuentro al lado del camino
le acompaño, como lo haría un buen amigo
no camino sobre él aún, solo le observo
con anhelo le cuento mis relatos
incluso aquellos que algún día serán suyos
pero que hoy se encierran en el anonimato.

A veces me siento a esperar la muchedumbre
se aprende de ellos y de uno mismo
en sus aciertos encuentro mis defectos
en sus errores yacen mis gazapos
como en aguacero de mayo
quedó todo el orgullo mojado.

¡Ay camino largo, camino sagaz!
Que me tienta con lo mismo que me hace temerle
me preocupa como en él,
se pueda ver el cielo nublado
los días en que el sol me tueste
y que mis pasos dejados sean los únicos aliados
¡Oh camino ancho y proceloso!
¿Será que algún día andaré en sus pastos?

Mientras me siento y le miro a ella
le susurro versos con mis ojos
de esos que solo se entienden a ciegas
porque incluso a veces
hasta las mentiras salvan presas.

Mientras me acuesto y le recuerdo a él
su dolor a flote oculto en astas
las banderas a las que le apostaba
con las que recubría su frío y hambre
aún cuando su propia vida quebrara.

¿Será que le tomo demasiado en serio?
¿Será suficiente mi arsenal de dudas?
Ya me he acostumbrado a que me menosprecien
no sería ajeno a las malacrianzas
me alejaría en silencio aunque lo niegue
camino absurdo lleno de trueques
¿Será que te quiero por lo que tienes o por lo que me debes?

chabaud-1

Imagen pintura por el artista fovista francés Auguste Chabaud.

Incógnito

Ciénaga en el día
un encuentro siniestro
en la luz se establece
todo lo que hoy siento.
En la serenidad inaudita
esas ansias que apremian
me mantengo entre las sombras
te cuestiono en mis pensamientos
te observo y me pierdo.
Soy quien soy, eso no me lo niego
te miro de nuevo, no pienso
incógnito me hallo en tus silencios.

16 2005 el borde de la duda, 100x120cm

Imagen “Al borde de la duda” por el pintor cubano Yampier Sardina Esperón