Fobos

Aire. Me falta el aire y nadie lo sabe. Me carcome el miedo, se paraliza mi sangre. No fluye más. Murmullos y susurros, se convierten la luz que resguardan mi norte, voy y vengo, me devuelvo, me quedo quieto. Hay en mi tanta impaciencia como inciertos, ya incluso ni me da sueño.

Atrapado sigo entre la eterna batalla de la vida y la muerte, la injusticia que no recibe castigo, mis penas sin algún alivio. Noches en vela que no terminan, no se van al caducar los meses, se encarnan y esconden la serpiente alerta entre mi ropa, no saben que ya ni duermo.

Horas estratégicas, cansancio, paranoia, me paseo por la casa a obscuras, esperando ser valiente, queriendo estar presente en el momento de su acto, sin saber siquiera cómo habré de actuar. Me lleno de odio y de rabia, no hago más que alimentar mis ansias y poner más peso al que cargo en mi espalda.

Tengo miedo lo repito, tengo miedo aún cuando los augurios presagian cucarachas muertas, enemigos débiles ahogándose en sus infortunios. Tengo miedo, aún si cargo mi amuleto, el búho mecánico con ojos de luna, sin más decoro que sus plumas. Sigo con miedo, siguen mis noches inseguras.

Escucho, mi cuerpo yace, mi mente sigue en desvelo, mis ojos se mueven rápidamente en mis submundos. En el momento justo de sus ataques y sus anuncios, despierto.

Ab Eo Quod, 1956.

 

Imagen “Ab Eo Quod” por Leonora Carrington, 1956. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s